-¿Estás segura?- lo que menos me apetecía era faltar a clase. Tal vez sonaba algo masoquista pero asistir al instituto era algo de mi rutina, y ya la echaba de menos.
-Sí Ji, tranquilo- hablaba sin mirarle, ya que tampoco me parecía demasiado adecuado ponerse a hablar con él cuando nadie más podía verle. Suficiente tenía ya, además de un lío monumental en la cabeza.
-¡_____!- Ana se acercó corriendo a mí para abrazarme. Tras ella, venía Maica, quién me sonrió y guiñó un ojo. Necesitaba tener una seria conversación con la rubia, ella también debía proporcionarme respuestas. -¿Cómo estás? Ayer me preocupé al ver que no volvías después del recreo.
-Sí eh…-miré de reojo a Ji- me salió algo inesperado.
-¿Y qué te ha pasado en la mano?- La mano… claro.
-Se me escurrió un plato mientras lo fregaba y me corté al recoger los trozos. Ayer estaba algo… patosa.
-¿Pero estás bien?- vaya, sí que se preocupaba.
-Perfectamente, gracias.- Las tres nos giramos cuando escuchamos que la hermana de la castaña la llamaba.
-Lo siento chicas, Chris Hargensen* me reclama…-reímos ante su comentario.
-Tú y yo tenemos que hablar muy seriamente-le dije a la rubia.
-¿Por qué no le preguntas a él?- cuestionó mirando en dirección dónde estaba Ji.
-¿A quién?- cuestioné intentando disimular.
-_____ fui yo quien te dijo lo del anillo. Puedo verles, a los dos.
-Supongo que debo agradecerte que la convencieras- soltó Ji cruzándose de brazos.
-O eso o seguiría acribillándome a preguntas.
-Gracias por la parte que me toca… -susurré. El segundo timbre sonó, tan estridente como siempre.
-Dejo que te despidas- me comunicó la rubia- nos vemos en clase.
-Si pasa algo no tardaré en estar aquí- anunció el rubio mirando sobre mi cabeza para empezar a analizar a la gente que se encontraba en el aparcamiento.
-No creo que vaya a pasar mucha cosa, pero de acuerdo.
-Oye… - Taeyang quiso mi atención- ¿Quién era la castaña?- Ji sonrió mirando a otro lado, yo le miré confundida.
-Es Ana, una amiga.
-¿Humana?
-Sí Taeyang, es corriente y moliente-le comunicó el rubio mirándole e inclinándose un poco para alcanzar mejor su oído.
-Ya…- el moreno parecía abatido. ¿Podía ser que…?
~
Las dos primeras horas habían sido mortales, história y geografía. Por extraño que pareciese, hoy las había pillado con ganas, necesitaba hacer algo que pudiera hacer, ver, oír y entender todo el mundo, por muy aburrido que fuera.
El segundo timbre para asistir a la tercera clase ya había sonado y me encontraba sola en el pasillo, cogiendo el libro necesario. Cerré la taquilla y me giré, al hacerlo, me encontré de frente con el rostro más horroroso y terrorífico jamás imaginable. Estaba completamente desencajado y sus ojos no me decían nada bueno. Pegué un grito del susto y empecé a correr hasta llegar al pasillo de los baños, del cual salía Ana.
-¿_____?- no contesté, seguía temblando. Me apoyé en la pared deslizándome hacia abajo.- ¿Qué te pasa? Estás pálida- se preocupó agachándose a mi lado.
-Menos mal que no iba a pasar nada- escuché su voz a mi otro lado, me giré y ahí estaba Ji mirándome con sus ojos hermosos, llenos de preocupación, aunque a su manera.
-¿_____?-volvió a insistir Ana.
-No, tranquila…- respiré hondo, intentando mantener la compostura- No ha sido nada…
*Chris Hargensen: personaje de la novela “Carrie” de Stephen King.
-Sí Ji, tranquilo- hablaba sin mirarle, ya que tampoco me parecía demasiado adecuado ponerse a hablar con él cuando nadie más podía verle. Suficiente tenía ya, además de un lío monumental en la cabeza.
-¡_____!- Ana se acercó corriendo a mí para abrazarme. Tras ella, venía Maica, quién me sonrió y guiñó un ojo. Necesitaba tener una seria conversación con la rubia, ella también debía proporcionarme respuestas. -¿Cómo estás? Ayer me preocupé al ver que no volvías después del recreo.
-Sí eh…-miré de reojo a Ji- me salió algo inesperado.
-¿Y qué te ha pasado en la mano?- La mano… claro.
-Se me escurrió un plato mientras lo fregaba y me corté al recoger los trozos. Ayer estaba algo… patosa.
-¿Pero estás bien?- vaya, sí que se preocupaba.
-Perfectamente, gracias.- Las tres nos giramos cuando escuchamos que la hermana de la castaña la llamaba.
-Lo siento chicas, Chris Hargensen* me reclama…-reímos ante su comentario.
-Tú y yo tenemos que hablar muy seriamente-le dije a la rubia.
-¿Por qué no le preguntas a él?- cuestionó mirando en dirección dónde estaba Ji.
-¿A quién?- cuestioné intentando disimular.
-_____ fui yo quien te dijo lo del anillo. Puedo verles, a los dos.
-Supongo que debo agradecerte que la convencieras- soltó Ji cruzándose de brazos.
-O eso o seguiría acribillándome a preguntas.
-Gracias por la parte que me toca… -susurré. El segundo timbre sonó, tan estridente como siempre.
-Dejo que te despidas- me comunicó la rubia- nos vemos en clase.
-Si pasa algo no tardaré en estar aquí- anunció el rubio mirando sobre mi cabeza para empezar a analizar a la gente que se encontraba en el aparcamiento.
-No creo que vaya a pasar mucha cosa, pero de acuerdo.
-Oye… - Taeyang quiso mi atención- ¿Quién era la castaña?- Ji sonrió mirando a otro lado, yo le miré confundida.
-Es Ana, una amiga.
-¿Humana?
-Sí Taeyang, es corriente y moliente-le comunicó el rubio mirándole e inclinándose un poco para alcanzar mejor su oído.
-Ya…- el moreno parecía abatido. ¿Podía ser que…?
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Las dos primeras horas habían sido mortales, história y geografía. Por extraño que pareciese, hoy las había pillado con ganas, necesitaba hacer algo que pudiera hacer, ver, oír y entender todo el mundo, por muy aburrido que fuera.
El segundo timbre para asistir a la tercera clase ya había sonado y me encontraba sola en el pasillo, cogiendo el libro necesario. Cerré la taquilla y me giré, al hacerlo, me encontré de frente con el rostro más horroroso y terrorífico jamás imaginable. Estaba completamente desencajado y sus ojos no me decían nada bueno. Pegué un grito del susto y empecé a correr hasta llegar al pasillo de los baños, del cual salía Ana.
-¿_____?- no contesté, seguía temblando. Me apoyé en la pared deslizándome hacia abajo.- ¿Qué te pasa? Estás pálida- se preocupó agachándose a mi lado.
-Menos mal que no iba a pasar nada- escuché su voz a mi otro lado, me giré y ahí estaba Ji mirándome con sus ojos hermosos, llenos de preocupación, aunque a su manera.
-¿_____?-volvió a insistir Ana.
-No, tranquila…- respiré hondo, intentando mantener la compostura- No ha sido nada…
*Chris Hargensen: personaje de la novela “Carrie” de Stephen King.
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