viernes, 9 de enero de 2015

14. “¿qυé тal ѕι…?”



Acabábamos de volver de ver a mis padres y yo ya estaba encerrada en la habitación. La situación me había chocado mucho. ¿Cómo unos padres no podían esbozar ni una simple sonrisa al ver a su hija después de tantísimo tiempo sin poderlo haber hecho? Sé que están débiles pero… tan solo pedía un “te hemos echado de menos”, “te queremos”… pero no. Cuando creía que por fin tendría una familia que pudiera llamarse normal, con unos padres que te dan mimos hasta que te hartas y les pides que te dejen en paz resulta que me siento más sola que al haber empezado con todo esto. ¿Quién me iba a decir a mí que podría incluso llegar a pensar que estando con Dan todo era mejor? Vale, era todo una mentira, sus palabras, sus actos, sus abrazos y dulzura… pero hasta que yo no supe la verdad todo era real para mí pero ahora mi vida como realmente era había venido dispuesta a darme dos bofetadas con la mano abierta y del revés.

-¿Vas a continuar mucho más?- dejé el cojín que tenía entre mis brazos a mi lado y miré a Ji, quién estaba apoyado en la puerta.

-¿Continuar con qué?- él bufó esbozando una sonrisa y auto invitándose a entrar y sentarse frente a mí.

-Mientes muy mal ¿Sabes?

-Tampoco me interesa saber. No quiero ser una persona hipócrita.

-Te dije que no te hicieras ilusiones.

-Y no me las hice, bajé el listón, muchísimo… pero no fue suficiente…

-No es que no te quieran…

-Apenas sonrieron…- él suspiró- pero… da igual. Creo que ha sido la impresión del momento- me levanté de la cama dejándole a él mirando la pared desde la silla donde se había sentado. Caminé hacia la mesa donde había una caja de pañuelos y cogí uno para quitar la humedad restante en mi rostro- Total. Estoy acostumbrada a esto. –confesé girándome hacia él nuevamente y metiendo mis manos en los bolsillos del pantalón.

-Pues va siendo hora de que te desacostumbres- se levantó de la silla y acercó a mí.- eso se ha acabado. Ahora me tienes a mí. ¿Aún tengo que demostrártelo?- cuestionó acariciando mi mejilla derecha y provocando que mi corazón empezara a latir como loco.

-No. Creo que ya está claro.- secundé esbozando una tímida sonrisa.

-Creo que te vendrá bien salir un poco.- al decir eso se apartó de mí, cosa que odié- si mal no recuerdo los chicos iban a salir esta noche. ¿Qué me dices? ¿Quemamos un poco la ciudad?

-Quemémosla

~

Daesung volvía a casa después de haber estado comiendo algo en una pizzería cercana con una chica a la que sabía que tenía en sus manos, pero a la que él solo quería para divertirse, como hacía con todas, solo que algunas le duraban más que otras ya que todas acababan igual, normalmente. Desaparecidas durante unos días y halladas muertas después. Él era un peligro andante y eso le encantada.

Entró en casa esperando encontrarse con la rubia un poco más enfadada aún, le encantaba molestarla y ver como se sulfuraba, le resultaba divertido. Al entrar encendió la luz y dirigió su mirada al sofá donde la había vuelto a dejar antes de marcharse pero, para su sorpresa, ella ya no estaba ahí.

-No me jodas… - pronunció en voz alta antes de que…

No hay comentarios:

Publicar un comentario